En la fiesta de la Candekarua, cada año se nombraban madrinas de la virgen para ocuparse de sus asuntos durante el año. Al finalizar su mandato se celebraba una misa y las madrinas entregaban al Sr. cura una torta que era comida por la corporación municipal y las madrinas entrantes y salientes. Actualmente se invita a todo aquel que vaya a misa a comer de la torta una vez acabada la misa y la procesión.